Detalles prácticos
Serbia es un país sin salida al mar en el interior de la península balcánica: limita con Hungría al norte, Rumanía y Bulgaria al este, Macedonia del Norte al sur, Croacia y Bosnia y Herzegovina al oeste, y Montenegro al suroeste, con una frontera disputada con Kosovo. La región de Vojvodina, al norte, forma las fértiles llanuras de la cuenca panónica, mientras el terreno se vuelve más montañoso hacia el sur; cerca del 92 por ciento del territorio pertenece a la cuenca del Danubio, que recorre 588 kilómetros dentro del país o junto a sus fronteras con Croacia y Rumanía, y la capital, Belgrado, se asienta justo en la confluencia del Danubio y el Sava. En la zona de Belgrado se desarrolló la cultura de Vinča ya en el sexto milenio antes de Cristo; tras las épocas celta y romana surgió en la Edad Media un poderoso reino e imperio serbio, antes de un largo dominio otomano, la independencia en el siglo XIX, la pertenencia a la Yugoslavia del siglo XX y la forma actual tras la desintegración de esa federación en los años noventa. Junto a la fortaleza y confluencia fluvial de Belgrado, destacan la Fortaleza de Petrovaradin en Novi Sad, la "Atenas serbia" y sede del festival de verano Exit, la fortaleza y la Torre de las Calaveras en Niš, ciudad natal del emperador Constantino el Grande, y los monasterios de Studenica y Sopoćani, declarados por la UNESCO, junto con las ruinas romanas de Felix Romuliana cerca de Gamzigrad. Ćevapi, pljeskavica, sarma y rakija forman parte de la identidad culinaria del país. Con clima continental, los veranos son cálidos y los inviernos fríos; primavera y otoño resultan más templados para viajar. La moneda es el dinar serbio y el idioma oficial es el serbio. Aun así, los horarios de apertura, precios, detalles de visado y transporte actuales no se escriben sin verificación documentada; cuando faltan detalles, se dice honestamente que no se sabe. (Fuente: Wikipedia, Wikivoyage)












